1 Las nuevas torres del 111Pareciera que a la gente se le ha ido el corazón diluido en el azúcar. El central ya es solo un viejo cangrejo que vino a desovar sus mieles a la costa un día y allí quedó, preso de decisiones absurdas, mostrando ahora solo sus dos enormes muelas derrotadas por las que ya no sale el humo dulzón que le dio vida, por muchos años, a ese pueblito prendido al costillar más norteño de Punta Alegre.