ASDFGValeriano Weyler, capitán general del gobierno colonial, leyó con detenimiento el plan propuesto por los ingenieros militares para reconstruir la Trocha de Júcaro a Morón.

Laboratorio para la obtención de óxigeno

Aprobó su ejecución en marzo de 1896, y al mes siguiente un oficial navegaba rumbo a Europa, comisionado para adquirir el material de la red telefónica, 4 500 torpedos y los implementos de iluminación.

El comprador debía buscar proyectores de luz que permitieran la lectura de un manuscrito a 500 metros del foco. Como cada fuerte estaría separado por un kilómetro, la iluminación sería óptima. Además, entre ellos, quedó prohibido erigir edificaciones que interceptaran los rayos luminosos y produjeran sombras perjudiciales para la vigilancia.

En agosto comenzaron los ensayos de la novedosa tecnología. El teniente coronel José Gago, jefe de las obras de restauración del sistema de vigilancia, rememoró en 1898:

“Se organizó una compañía de ingenieros afecta al batallón de Ferrocarriles, que se encargó del servicio de teléfonos y proyectores de luz, destinándose dos telefonistas á cada estación en los campamentos, poblados y torres; los de estas últimas estaban á la vez encargados del manejo de los proyectores, quedando sólo á cargo del centinela el movimiento del aparato para arrojar la luz en el campo sobre el punto que se quisiera examinar. A pesar de tenerse que confiar estos servicios á soldados, las torpezas de los principiantes no dieron lugar sino á pequeños desperfectos de fácil remedio.” (1)

Los focos se ubicaron en el segundo piso de los fuertes, allí colocaron dos tubos para depositar el oxígeno. El aparato de iluminación se protegía con una plancha de acero, que se bajaba por el lado donde iba a proyectarse la luz

Tendrá curiosidad el lector por conocer cómo funcionaba la generación de luz. Nos dice José Gago: “El aparato proyector consiste en un depósito que contiene una esponja empapada en gasolina, á través de la cual pasa una corriente de oxígeno que sale por un mechero con tubo capilar, donde se enciende chocando con una barra de cal, que se pone incandescente y arroja una luz de gran intensidad, la cual es recogida por una poderosa lente de 40 centímetros de diámetro. Cada aparato tiene una dotación de tres tubos, cada uno de los cuales contiene seis metros cúbicos de oxígeno á una presión de 125 atmósferas; de estos tubos, uno se halla utilizando, otro de repuesto en la torre y el tercero llenándose en la fábrica. En la práctica no se encierran en los tubos más que cuatro metros cúbicos, á una presión de 100 atmósferas (...) (2)

La fábrica que producía el gas se construyó en Júcaro, poblado fortificado y con una guarnición numerosa y bien pertrechada por ser el punto de abastecimiento de la Trocha.

Aunque los insurrectos continuaron burlando la vigilancia hispana, el alumbrado hizo más difícil los cruces. Concluimos esta estampa con las palabras del Generalísimo Máximo Gómez sobre ello, expuestas en su Diario de Campaña el 23 de septiembre de 1897:

“El enemigo refuerza su línea, la luz eléctrica despide rayos de dilatadas claridades por toda ella; las rondas nocturnas no se interrumpen, las escuchas son permanentes. En la Trocha de Júcaro siempre es de día por la claridad y porque allí la gente no duerme.”

(1) José Gago: “Trocha del Júcaro”, Memorial de Ingenieros militares, Madrid, septiembre de 1898, p. 270.
(2) José Gago: “Trocha del Júcaro”, Memorial de Ingenieros militares, Madrid, octubre de 1898, p. 298.

 

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Comentarios   

0 #1 brmh 22-02-2017 14:05
en el museo provincial SIMON REYES existio hace años una foto de la trocha que yo VI , en la que aparecia señalado una persona como angel castro argiz, despues visite el museo y ya no se encuentra expuesta.
¿ es cierta su presencia en ciego de avila ?

barbaro ricardo martinez hortelano
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