Miércoles, 15 de agosto de 2018 5:13 AM

Solicitudes de agua

Los anuncios meteorológicos indican que 2018, a diferencia de los anteriores, pinta como un año favorable para la lluvia, sobre todo ahora a comienzos de la temporada primaveral, en que al parecer, resulta definitivo el cese del evento de La Niña, y el establecimiento de condiciones neutras en la atmósfera.

Sin embargo los cada vez más frecuentes períodos de intensas sequías, han obligado a actuar con suficiente antelación y las entidades encargadas en Cuba de gestionar el uso del agua, adoptan un ordenamiento a futuro, conforme a la recién aprobada Ley 124 o Ley de Las Aguas Terrestres.

Razón por la que la delegación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en la provincia de Ciego de Ávila mantiene en pie, hasta el próximo 14 de mayo, la convocatoria a todos sus clientes para que asistan a establecer sus solicitudes de agua correspondiente al año 2019, un avance de cardinal importancia respecto a la producción de bienes y recursos, y en la prestación de servicios a la población.

Aunque este adelanto no constituye una garantía para la asignación del volumen demandado, pues al final todo dependerá del estado en que se encuentren las fuentes en el momento preciso; la argumentación que deberá acompañar a cada petición, posibilitará a las autoridades un adecuado establecimiento de prioridades.

Nadie duda de que la primacía a la hora de repartir el recurso le corresponde al consumo de la población y los animales; como tampoco, estimo, pocos podrán competir con la urgencia de acabar de restablecer las producciones agrícolas devastadas por el ciclón Irma, que nos han mantenido “con tendencia a cero” durante meses las pizarras de los mercados agropecuarios.

De todos modos, aún sin romper con toda intensidad las esperadas lluvias, las fuentes hoy día no se hallan en situación tan desfavorable y, por tanto este llamado a realizar un tentativo balance de agua, además de manifestación de obediencia a la Ley, asume en las circunstancias actuales el efecto de un buen ejercicio de programación.

Pues, precisamente el balance, constituye un sistema o instrumento de planificación para medir la eficiencia en el consumo de ese recurso natural, tanto en el sector estatal como privado; con su punto de partida en este momento de realizar la demanda.

Aclarar que no son las personas naturales quienes deben realizar el trámite, el cual corresponde a los especialistas de las entidades interesadas, incluidos los representantes de Acueducto responsabilizado con el suministro a la población y de las cooperativas, en nombre de sus asociados.

Si bien en la provincia los entendidos se han visto precisados a mantenerse al día en lo relativo a la gestión del agua, y hasta resultan de referencia entre sus homólogos del país; no cabe duda de cuánto dividendo dejará la acción de recopilar, ordenar y comparar estos datos con suficiente anticipación.

De manera que como se presentan las perspectivas, el clima deberá comportarse esta vez a nuestro favor, que acompañado de inteligencia y abundante esfuerzo, redundarían en resultados y bienestar.

Empeños hacia los cuales los hombres y mujeres encomendados en garantizar la imprescindible agua, “colocan, por esta vía, la primera piedra” de la obra que nos mantiene a las expectativa.

La novedad radica, no obstante, en que el acto de emplear el recurso agua, exigirá en lo adelante, además de conciencia y creciente eficiencia, de un orden administrativo preestablecido.


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