Lunes, 24 de septiembre de 2018 12:12 AM

Ciego de Ávila: Faltan recursos, pero también trabajo (+Post,Gráfico)

Es en los municipios donde se decide el avance global de la provincia en materia de recuperación post-Irma.

La confirmación de que Ciego de Ávila, aun siendo de las provincias más afectadas por el huracán Irma, es la que menos recursos ha recibido para la recuperación, llega siete meses después del paso del evento meteorológico.

Dos semanas atrás, el General de Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y Jefe del Grupo Temporal de Trabajo en la Región Estratégica Central de Cuba, al poner en evidencia el hecho, conminó a las autoridades territoriales a insistir más con los organismos superiores.

En el mismo foro, Félix Duarte Ortega, primer secretario del Partido en la provincia, comentó que en esas instancias nacionales había faltado claridad en cuanto al respaldo que necesitan sus dependencias avileñas, una acotación indispensable para entender que las demandas se han hecho en tiempo y forma, mas, no ha habido oídos receptivos en todos los casos.

Gráfico

Al ciudadano promedio le resulta difícil comprender que, por una parte, es evidente la máxima atención que el Estado cubano da a las cuestiones relativas a la recuperación, pero por otra aparecen obstáculos subjetivos en escalones intermedios que amenazan no solo la credibilidad, sino la efectividad del esfuerzo nacional.

No obstante, aunque esa circunstancia amerita análisis más exactos y decisiones impostergables, que escapan por el momento a estas páginas, el otro gran problema de Ciego de Ávila es que no avanza en la reconstrucción de las viviendas afectadas con la celeridad que debería, atendiendo a los recursos de que ha dispuesto.

Lo reafirmaron Raúl Pérez Carmenate, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular (APPP) y Aramís Hernández, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial (CAP), frente a un auditorio compuesto por sus homólogos en los municipios durante una reunión de trabajo que se extendió pos más de tres horas y en la que del chequeo se pasó al llamado de atención con tono de regaño en más de una ocasión.

No es para menos. A siete meses y días del golpe de Irma, la provincia exhibe un 43,8 por ciento de recuperación de viviendas —el dato tiene cierre 9 de abril; al concluir el mes de marzo era de 40,25 por ciento—, inferior a los números que mostraron al finalizar el primer trimestre del año Villa Clara (46 por ciento) y Sancti Spíritus (54 por ciento).

Los cielos abiertos que Irma dejó. Un retrato del desastre y la recuperación, un mes después del huracán

“Hay que pensar en la gente, en los niños que todavía están junto a sus familias viviendo en facilidades temporales, respirando el olor de las tejas de fibroasfalto”, dijo Pérez Carmenate en franca alusión a que es necesario ponerse en el lugar del damnificado para experimentar la urgencia. Su reclamo es doblemente oportuno y atendible, pues apenas se ha solucionado 264 casos de derrumbe total, los más complejos porque se trata de construir desde cero.

A estas alturas, todavía municipios como Primero de Enero y Chambas, por ejemplo, no han certificado las afectaciones que se emitieron en un primer momento, un proceso que implica verificar caso por caso, en el terreno, quién perdió el techo o la vivienda de manera parcial o total, y quién recibió recursos o no.

De los 31 540 casos reportados en la provincia, 1 140 aún no han acudido a las oficinas de trámites, de ahí la indicación de depurar cuanto antes esa cifra, ya que en ella podrían parapetarse errores de clasificación o personas que de una forma u otra ya resolvieron su problema.

El número contrasta sobremanera con el aportado por Gilberto Frómeta, subdirector comercial del Grupo Empresarial de Comercio, quien alertó que al cierre del 19 de marzo, los expedientes abiertos en las tiendas de materiales sumaban 15 244, menos de la mitad de los contabilizados. Otra evidencia de la morosidad.

Entretanto, de los recursos administrados centralmente por el Ministerio de Economía y Planificación, tejas de fibrocemento y zinc, purling, tornillos y manto impermeabilizante, todos presentan déficits considerables, teniendo en cuenta que las entregas no llegan al 50 por ciento del plan.

Cualquiera dirá entonces que no se puede avanzar, empero, nuevamente Aramís Hernández insiste en que ha fallado la organización en la atención diferenciada de los casos y en la definición de las fuerzas constructoras para cada modalidad (subsidio, esfuerzo propio, estatal).

Posted by Asamblea Provincial del Poder Popular en Ciego de Ávila on Wednesday, April 4, 2018

Lo que está pasando hoy es que en las tiendas de materiales de la construcción están los recursos destinados a los 385 subsidios aprobados (excepto la carpintería y el enchape), en el banco está el dinero y, sin embargo, hay atrasos en el inicio de la secuencia constructiva. “Además, hay territorios en los que la producción local de materiales acumula grandes inventarios de bloques, incluso elementos prefabricados de techo, por ejemplo, y no se distribuyen correctamente a las tiendas de materiales”, puntualizó el vicepresidente del CAP.

Evidentemente, los grupos temporales de cada municipio están en el deber de apurar el paso, pues no solo se traba la asignación de materiales, sino la emisión de estatus legal a las viviendas inscritas en el plan, la venta de solares y la elaboración de los contratos con las entidades constructoras. Y no solo ocurre en los cuatro más afectados (Chambas, Bolivia, Morón y Ciego de Ávila); tampoco el resto ha hecho lo suficiente.

Es en los territorios donde se decide el avance global de la provincia. Es allí donde hay que buscar y aplicar alternativas; donde hay que convocar al pueblo; donde se debe hacer hasta lo imposible. Si algo está clarísimo, no obstante, es que más que números se trata de personas con necesidades perentorias, con las cuales el Estado hizo un compromiso que debe ser honrado sin dilaciones.


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