Greciecitas I• La agrupación humorística 40 Megas de Ciego de Ávila estrenó el espectáculo Greciecitas conmigo no en el teatro Principal. Estas son algunas consideraciones

A los muchachos del grupo humorístico 40 Megas hay que agradecerles, antes de cualquier juicio de valor, su intención de hacer reír echando mano de la comedia y no de la burla. Por eso primero los aplaudo y después los critico.

Asumieron el reto de llenar la cartelera del teatro Principal el pasado fin de semana y recibieron buena respuesta del público avileño, tan predispuesto al humor, no de ahora, sino de siempre. Una audiencia en su mayoría joven que gozó de lo lindo con los cuatro sketchs que conforman el espectáculo Greciecitas conmigo no.

Tomando como punto de partida personajes y situaciones del mundo grecolatino antiguo, 40 Megas traza una línea discursiva que tiene asideros permanentes en la realidad cubana actual. De qué otra manera entender, si no, a dos clásicos como Eurípides y Sófocles en pugna ante la composición de un reguetón.

Fue este el primer sketch y es, en mi opinión, el más débil en tanto no logra del todo la comunicación con el espectador, aun cuando el guion posee diálogos muy interesantes. Si me permiten una recomendación diría que deben trabajar más en este acto, pues es el opening de la puesta y debe ser un “gancho” al mentón del público.

En los Dioses Rotos hay una explosión solo de ver a Aldring Mirabal, actor y director del grupo, aparecer en escena con ropa de mujer. El sketch coloca a Zeus, Dios del Olimpo (Isaac Torres), Hermes, el mensajero (Héctor Pérez-Borroto), y Afrodita (personaje que encarna Mirabal), en una reunión para analizar las evaluaciones laborales. Este acto goza de hilaridad y desenfado, sobre todo porque Aldring tiene una vis cómica superlativa y la situación escrita combina con efectividad los guiños al presente con el mito griego, pero se resiente porque los muchachos no logran contener la risa y abusan de la improvisación.

Troya tiene dos momentos dramáticos que necesitan mayor realización de sonido y escenográfico para ser del todo eficientes en la transición. Entre la aparición de José Ángel Alarcón (Aquiles) y Héctor Pérez-Borroto (Héctor) y el segundo momento protagonizado por Aldring Mirabal, en el papel de Odiseo, e Isaac Torres como Epeo, falta un mínimo engranaje, pequeñito, que no demerita, sin embargo, la calidad del sketch, uno de los mejores junto al último, El Gran Asterix con 99. Hay en Troya de todo un poco: relecturas de la Ilíada y la Odisea, referencias a los prejuicios por la identidad de género y la orientación sexual, humor a base de gestos, doble sentido y juego con las palabras; risa, mucha risa.

El epílogo del espectáculo posee los ingredientes para un gran cierre. El Gran Asterix con 99 es una historia hilarante en la que el mismísimo emperador romano Julio César tratará de impedir que Panoramix elabore la caldosa mágica para apoderarse de la Galia, al tiempo que Asterix y Obelix harán “algo” en pos de impedirlo. Acertado el guiño a D´Morón Teatro con la entrada en “cámara lenta” de Julio César a escena (Medea de Barro y Troya) y la caracterización de Panoramix a la usanza de Mamá Dolores—po, po, po— (Cecilia, ángel de barro). Las palmas para la actuación de Aldring (en la piel de un Asterix beodo), que dicho sea de paso es el único con formación artística, por la versatilidad demostrada.

• Por si no lo vio. Un fragmento del sketch El Gran Asterix con 99

 A 40 Megas le faltan horas de teatro y ensayo para que aprendan a dominar el cuerpo ante situaciones de extrema comicidad. En el camino a la profesionalidad, si persisten en el empeño de hacer comedia, tendrán que dejar de lado la improvisación que se salga del hilo central de la puesta, aunque eso implique renunciar a una risa más fácil y rápida entre los espectadores.
 

Tal vez, ya que las cosas están como están, en un cabaret no se echen a ver las repeticiones de palabras soeces y lo que en actuación se conoce como salirse del personaje. Mas, en el teatro, si se asume la puesta en escena como un espectáculo de principio a fin, el rigor es ingrediente fundamental.

Dicho esto, vuelvo al principio. Greciecitas... cumplió su objetivo: hacer reír a un público ávido de buenas propuestas que aplaudió a 40 Megas porque lo merecen y no por condescendencia. Se lo ganaron con tenacidad e ingenio, frescura y desenfado. La mejor muestra de lo que digo es que ya les están preguntando cuándo estrenan otra obra.

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Comentarios   

0 #4 Isaac 16-10-2017 20:16
Belki, respetamos tu madura y reflexiva opinion,nostros trabajamos para un publico inteligente y para hacer reir, a nuestra humilde opinion: Mision Cumplida
Nosotros "Autenticos Pujones", tu: Autentinca desconicida.
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0 #3 Isaac 16-10-2017 20:11
Cito a Belkis:
Autenticos pujones.

Autentica Desconocida Muy madura y reflexiva tu opinion, trabajamos para hacer reir a las personas!! A nuestra humilde opinion: Mision Cumplida
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0 #2 Belkis 12-10-2017 20:27
Autenticos pujones.
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0 #1 brmh 11-10-2017 21:34
un dran PROBLEMA por resolver
en varias ocaciones se hbla ATROPELLADO, por lo que no se entiende lo que se dice.

barbaro ricardo martinez hortelano
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