Discapacitados Que pase la silla IHace algún tiempo vi varias veces, por la Televisión Cubana, un spot que mostraba escenas de una mujer en silla de ruedas, enfrentada a diferentes situaciones, una de ellas, que al llegar a un determinado lugar le decían “que pase la silla”, como si este medio de ambulación fuera una persona.

Delante de la tarima donde expenden productos del agro varios trabajadores por cuenta propia, mi vecina pregunta como quien sabe de antemano la respuesta:

— ¿Cuánto vale la col?... ¿y los pepinos?... ¿y los boniatos?

La mía primero 2Nadie graba en la pechera de un delantal de cocina (y todos sabemos para qué se utiliza ese artículo), el rostro de la hija, del padre o de la novia. No es lugar digno para venerar lo que se ama.