ilustracionDiciembre tiene la gracia de borrar en un dos por tres las tristezas de todo un año o, por el contrario, multiplicar hasta el infinito los momentos felices, que no es lo mismo, pero funciona igual. Digo los momentos porque está clarísimo que la felicidad, más que un fin, se antoja medio, apenas un estado de ánimo o mental, casi una actitud ante la vida. Una nunca la alcanza así, de plano, sino que debe trabajar en ella a diario, con precisión y paciencia de orfebre, sabiendo de antemano que no todas las gemas se convierten en obras de arte.

Quiero ofrecer disculpas a los poetas por compartir este intento de combinar rítmicamente las palabras, sin pensar en el número de sílabas de cada verso, o en respetar las normas, leyes y teorías del género literario.

Quiero ofrecer disculpas a los poetas por compartir este intento de combinar rítmicamente las palabras, sin pensar en el número de sílabas de cada verso, o en respetar las normas, leyes y teorías del género literario.