la malangaLa malanga es un tubérculo lleno de beneficios y propiedades, ideal dentro de una dieta equilibrada por su riqueza en nutrientes esenciales y sus cualidades curativas y preventivas.

Cuando los europeos llegaron a América, la encontraron y, luego, se llevó a África, donde se extendió su cultivo, aunque ese tubérculo que consumían los aborígenes no era el mismo que conocemos hoy.

Triste es apreciar como los malangales de Ciego de Ávila han desaparecido por la falta de agua y de semilla, sobre todo, en el municipio de Baraguá, el que más producía en la provincia.

Sin recursos hídricos resulta imposible plantar ese tubérculo, porque demora más de 12 meses para la cosecha y requiere abonos químicos y pesticidas, razón por la cual los productores se inclinan por plantaciones de ciclo corto, como frijoles, maíz, hortalizas y otras que reportan ingresos monetarios en pocos meses.

Cuentapropistas de puntos fijos afirman que la malanga está llegando a Ciego de Ávila a través de las provincias de Artemisa y Mayabeque, lo que encarece la transportación y por eso los precios aumentan.

El pasado año, el Consejo de la Administración Provincial en el territorio acordó topar los precios de los productos agrícolas que se comercializan según los reglamentos estipulados.

Sin embargo, todavía el tubérculo llamado Xanthosoma se vende entre 12 y 15 pesos la libra por carretilleros, carretoneros y en puntos fijos, cuando lo real aprobado es de 5.00 CUP, mientras la otra variedad, la Colocasia, se vende a 8.00 y 10.00 CUP la libra, más del doble de lo previsto.

Gestores del cuentapropismo reconocieron las normas que rigen los mercados, pero, fehacientemente, detrás de este tipo de “comercio” el objetivo es otro: ganar a toda costa y olvidarse de los costos.

Es verdad que la gestión no estatal sigue y seguirá aportando dividendos a todos, sin embargo, los inspectores y supervisores han tenido tiempo suficiente para aplicar las medidas correspondientes a los infractores.

Una piña, calabaza, fruta bomba, melón o dos mangos, pueden costar 10.00 CUP o más, mientras el frijol rojo o bayo ronda los 15.00 CUP la libra, algo parecido sucede con los ajíes y los pimientos.

Se concibió el cuentapropismo como un modo más de empleo, incluso, capaz de garantizar ingresos por encima del salario medio de la provincia, no obstante, algunos (por no decir muchos) han querido enriquecerse.

Los pobladores deben contribuir a que no le roben ni dinero ni productos en el pesaje, pues no es lo mismo medir por libras que por kilogramos y son pocos los que están dispuestos a buscarse problemas.

Josefina Quintero, en su anciana edad, fue víctima de una amarga experiencia, pues un vendedor que circulaba por su barrio con un triciclo, le cobró nada menos que ¡150.00 CUP! por 10 libras de malanga que, según ella, no eran de primera calidad.

Se marchó y cuando llegó a su casa verificó el pesaje y faltaba una libra, en tanto dos malangas estaban podridas. Cabizbaja, regresó al mismo lugar y ya el carretillero había desaparecido, pero ella jamás olvidará esa injusticia.

Las tarifas de los mercados estatales tienen precios aceptables, pero en las particulares y carretillas el valor lo pone el vendedor, el mismo que lo compró para revendérselo al otro, y ese al anterior; o sea, una cadena interminable.

Unas monedas no bastanAnuncian la salida del ómnibus con destino al municipio de Morón y todos los pasajeros se aglomeran ante su puerta. Luego, llega el chofer y pone la nota discordante: ¡Este viaje es sin numeritos!

Criterio gastronomíaEl día en que los egresados de la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez recibieron, por fin, el título de licenciados o ingenieros, después del acto de rigor, los abrazos y las fotos, el centro de la capital avileña parecía un hervidero, con personas que iban de un lado a otro buscando una opción para continuar el festejo merecido, luego de cinco años de esfuerzo. En ese momento la idea, ya con cuerpo, de este comentario, se volvió tinta sobre papel: nuestra urbe es incapaz de suplir las necesidades de recreación de sus habitantes.