Del servicio militar al agro Luego de ser desmovilizados del Servicio Militar Activo, 46 jóvenes, que residen en la provincia de Ciego de Ávila, han recibido tierras en usufructo para ponerlas en función de la producción de alimentos, conforme a la posibilidad que para ello les ofrece el país, desde el año 2013.

Así consta en los registros de la oficina de Control de la tierra, perteneciente a la delegación de la Agricultura en este central territorio de Cuba, uno de los que mayor potencial agrícola tiene y en el que los beneficiados se localizan en ocho municipios.

 

Como en otras zonas de Cuba, el arroz abre amplio campo para los desmovilizados del Servicio Militar

Las estadísticas indican que, conforme a su petición, al grueso de los jóvenes (18) se les entregó tierras para ejercer la actividad ganadera, seguidos por una docena que prefirieron los cultivos varios, mientras los demás realizan labores en el arroz, la caña y el tabaco, vertientes que, en conjunto, cubren unas 500 hectáreas.

Como se ha informado en varias oportunidades, la prioridad que tienen los soldados desmovilizados del Servicio Militar Activo está refrendada por los ministerios de la Agricultura y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, mediante el marco legal que fijan el Decreto-Ley 300 y la Resolución 449/2013, en medio de un proceso que inserta a organizaciones como la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y a las estructuras del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Por ser Ciego de Ávila una provincia con notable presencia en la agricultura, incluida la cañera, pudiera continuar aumentando la superficie entregada a esos licenciados, previa solicitud por parte de ellos y el correspondiente aval de conducta que, para tales casos, emite la institución armada.

Directivos y especialistas de la rama agrícola, sin embargo, coinciden al señalar la seriedad con la que esos nuevos usufructuarios se han incorporado al sector, algunos de los cuales, incluso, han solicitado incremento de áreas.

Solo en Morón y en Ciro Redondo no ha materializado esa experiencia, que favorece a quienes concluyen con éxito su período activo de incorporación a la defensa y puede repercutir favorablemente, además, en el entorno familiar y en el ámbito agroproductivo.

Declaraciones de prensa, en enero del presente año, daban cuenta de 499 jóvenes incorporados al agro, en todo el país, por esa vía, en cuyas manos anida la responsabilidad de hacer producir más de 4 200 hectáreas de terrenos que, en la mayoría de las ocasiones, permanecieron improductivos durante años.

Del servicio militar al agro

El grueso de los jóvenes avileños se ha inclinado por la ganadería

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