Festival Nacional de Teatro Sin FronterasNo acabamos de darnos cuenta, o no queremos hacerlo definitivamente, de que “salvar la cultura” pasa de ser ya una expresión romántica de patriotismo, una pancarta ideológica más de turno, para convertirse, también, en un tema de supervivencia dentro de las nuevas circunstancias económicas del país.

Cimarrón, de Teatro Primero, confabulación de atmósferas en una propuesta de interés

Si no salvamos, primero, las economías destinadas a tal propósito y las dilapidamos no lloremos, luego, como La Mora, que tiró su perla al mar un día.

 

Y parece que eso no lo entendieron quienes diseñaron, esta vez, el Festival Nacional de Teatro Sin Fronteras, que concluyó en la provincia de Ciego de Ávila, por incapacidad organizativa, no hay otra palabra por injusta que parezca, para conformar un programa coherente y lógico que tomara en cuenta locaciones y horarios adecuados, pero, sobre todo, rompiera esa cuarta pared establecida por los críticos que divide al hecho cultural de su público.

Vuelve a doler, una vez más, el gasto de recursos en traer agrupaciones foráneas, incluso, más allá de las márgenes de esta Isla, para que actúen en escenarios vacíos por falta de convocatoria previa, por obviar los mecanismos promocionales que resultan el resorte para catapultar gente hacia los espectáculos; si los propios artistas sienten, aunque no lo digan por cortesía, que han viajado de tan lejos para, apenas, recibir el aplauso de un puñado de personas, ese manjar que pudiera ser de muchos.

Lo primero a definir por el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, pienso, es qué quiere y hacia dónde pretende ir este certamen; qué busca dentro de nuestro entorno cultural para poder justificar, todavía, su presencia, porque el hecho de no tener fronteras no significa ser una especie de paramecio tratando de sobrevivir no sé en qué aguas, sin tener una estructura, conceptual y de estrategias, capaz de diferenciarle de otros similares que existen, incluso, dentro del territorio. Y esto, a mi manera de ver, no se ha logrado todavía.

En mi comentario de la semana anterior, aún le daba el beneficio de la duda, diciendo que ojalá el público inundara los espacios y no tuviera yo que escribir estas palabras, abrumadoras tanto para mí como para quienes pudieran dolerles por su nivel de responsabilidad en el asunto.

Si bien la presencia extranjera, Titerefué, de México, y Teatro Pasos en la niebla, de Colombia, no fueron propuestas sumamente atractivas, a diferencia de los grupos foráneos vistos en la última Jornada de Títeres al centro, daba pena que no pasaran de 15 las personas presentes en la puesta de El tío Gregor, de la segunda agrupación; un denso monólogo donde el entretejido de la música es lo que más brilla, basado en la compleja literatura de Kafka, intento al cual le falta, todavía, garbo para acercarse al enrevesado mundo del autor.

Sin embargo, la versión de Kaos, de Las Tunas, sobre la pieza de Alberto Pedro, Week-end en Bahía, fue, posiblemente, una de las puestas más dignas que pasó por este festival, concebida en la intimidad del llamado teatro-arena, logrando involucrar al público en un excelente rejuego escénico y un manejo actoral destacable.

Excesivo que el sábado y el domingo fueran dos jornadas dedicadas, casi en su totalidad, a mostrar el repertorio de Teatro Primero en lugar de diversificarlo durante la semana para no resultar redundante, al punto de que en un espacio como el patio de la sede del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, destinado a la informalidad de la descarga teatral a altas horas de la noche, colocaran otro de sus monólogos.

En mi opinión, habría sido más coherente y comedido haber hecho una mejor selección de sus propuestas. A un espectáculo de pésima factura como Piyasadas en un Abracadabra, se antepone Espantapájaros, el cual, luego de reajustes en la puesta inicial, ha venido ganando en atractivo para la grey infantil. A contrapelo de un monólogo tan epidérmico, en cuanto a dramaturgia, incluido un pésimo concepto musical y escenográfico, de Miami-Habana en abril, se antepuso Cimarrón, del proyecto Black and White, obra que, a partir de la concepción teatral de las llamadas estatuas humanas, consiguió cierta magia premiada por el aplauso final.

Sin embargo, requiere, aún, de reajustes en los movimientos, pero sobre todo en el difícil empleo de la luz, dado que, en muchos momentos, se pierde, por el color oscuro, la expresividad de los rostros pintados de negro.

De lo más significativo del resto de las agrupaciones ya hablamos en comentarios anteriores.

Es un secreto, a voces, que la cultura local está pasando por uno de sus peores momentos de desmotivación y de desgano, no solo en lo institucional, sino, también, a nivel de la creación individual. Echarle la culpa a las prebendas económicas del Turismo sería sentarnos a la puerta de la casa para ver pasar nuestro propio cadáver.

Desde mi perspectiva, urge crear un grupo de trabajo que incluya hasta factores externos como el propio público, los medios, y entidades, en la necesidad de un estudio a profundidad del fenómeno; no para hallar culpables (que los hay), sino en aras de trazar estrategias facilitadoras —en medio de estrecheces económicas e inobjetables reducciones de presupuestos—, que terminen por devolvernos aquellos viejos molinos, de años atrás, que daban el suficiente trigo para cocer el pan espiritual de los avileños.

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Comentarios   

0 #2 barbaro martinez 27-06-2016 17:13
el IMPERIO no pudo rendirnos por HAMBRE,ahora cambio de tactica y con su intercambio "pueblo a pueblo" pretendara realizar una DESCULTURACION
dedicamos demaciado tiempo a la zafra y el turismo ( es lo que miden de ARRIBA y lo inmediato ).
tenemos que identificar a los CANIVALES CULTURALES que en muchas ocaciones estan en el sector
en ciego las intituciones estan cada uno SOLA en su trinchera cultural y hay que hacerlas CONFLUIR.
el patio de la UNEAC es lo mejor que existe en cuanto a locacion cultural y es donde unico se logra un publico eterogeneo Y ES porque alli se realizan presentaciones de difentes manifestaciones y con CALIDAD
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0 #1 barbaro martinez 26-06-2016 10:06
han convertido a CIEGO, en un BATEY sin INGENIO.
muchos viviendo de la CULTURA y no para la CULTURA, lo que le importa es hacer la actividad al final eso es lo que le miden de ARRIBA y como son unidades presupuestadas que importa EL PUBLICO.
como se puede tener responsabilidad en el SECTOR, e incluso mas ALLA, si no se es un cosumidor del ARTE ni se tiene sensibilidad ARTISTICA.
llevamos años en retroceso y la politica es la del avestruz
incluso en la cayeria no abundan los buenos espectaculos y tienen recursos ¿por que ?
mira un ejemplo positivo es polichinela,MUY BUENOS lo mismo en el ABDALA que en los hoteles.
jose ,no te jubiles CIEGO TE NECESITA
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