PERIFONEO Y I JORNADA DE SANEAMEmpezó. Siempre le pareció que eso era difícil, más si se trataba de un hombre solo y en medio de un paisaje de susto: escombros y más escombros, esto es: papeles, envases plásticos, latas, restos de alimentos, piedras..., así y todo emprendió la faena. Apenas necesitó sus manos, un saco y, si acaso, media hora de labor.

Justos y pecadores1La viceversa suele atribuirle un poco de justicia a algunas sentencias, pero no le alcanza a los justos, que siempre terminan pagando por los pecadores y, rarísima vez, se salvan de las generalizaciones. Incluso, cuando asoman excepciones, se le atribuye cierto descrédito a la rareza y, automáticamente, lo normal es el pecado y lo anormal la justeza.

chamo celular 643x337Lo observan por encima del hombro, con las cejas arqueadas y una mueca al estilo de “mira pa´eso”, mientras él parece ensimismado pasando su dedo pulgar sobre la pantalla del celular. No se ha percatado de que a esa hora de la tarde dos señoras conversan sobre la juventud, que está perdida, como aquel, que se pasa el día en la bobería de la “güifi”, haciendo sabe Dios qué cosas, perdiendo el tiempo...